Folio 015 - Reynold Reynolds. The Lost

por: Ruth S. Noyes
Editorial: MUAC
  • País: México
    • Año: 2014
    • Páginas: 64
    • ISBN: 9786070254789

    The Lost está basada en fragmentos y stills supervivientes de una película, inconclusa por el ascenso del régimen nazi, filmada en Berlín en la década de 1930. En este trabajo Reynold Reynolds se ocupa, entre 2011 y 2013, de recuperar, actualizar y concluir esta película que le permite reflexionar, sobre la percepción, las maneras de apropiación, la verosimilitud y el medio cinematográfico. Casi todas las escenas realizadas por el artista fueron filmadas ante una audiencia en vivo, en espacios artísticos en Europa y Estados Unidos, incluyendo Haus der Kulturender Welt, Sprengel Museum, Museum DB Nurnberg y Koblenz, AkademieSchlossSolitude, GalerieZink en Berlín, Christopher Grimes Gallery en Los Angeles, Dejavu / Nosadella.Due en Bolonia.

    La trama principal de The Lost, realizada en blanco y negro, muestra a través de la mirada de un joven escritor inglés, Christopher Isherwood, quien llega a Berlín y se aloja en el Troika, un cabaret habitado por jóvenes actores, bailarines, artistas y músicos. Durante su estancia, Christopher, al tiempo que asume su homosexualidad, atestigua experimentos místicos alrededor del límite entre la vida y la muerte. En este contexto de experimentación, el cabaret se encuentra bajo amenaza por parte del creciente poder Nazi y la “respetable” sociedad burguesa que afirma que lo que ocurre en ese sitio es inmoral.
     
    El título hace referencia en sentido amplio a todo lo perdido en el tiempo a través de un contexto histórico concreto. El personaje de Isherwood está basado en un autor real homónimo que se planteó escribir una novela, también homónima, pero que nunca llegó a elaborar. De la misma manera esta película funciona como punto de partida del proyecto de Reynolds. Particularmente, se refiere a todo lo que se perdió en la Alemania Nazi y sus consecuencias para el siglo XX. Es en este contexto que el cabaret, cobra relevancia, que representa, en oposición a uno de los estado de excepciónmás terribles de la historia de occidente, un espacio experimental de libertad de expresión, con un público alejado de expectativas comerciales y de normas del consumo cultural. Situación que Reynolds buscó replicar en las condiciones de producción de la obra a las que invita a los espectadores a participar durante la filmación, diluyendo además las distinciones entre creador, obra de arte, espectador e institución cultural.