Doña Bárbara

por: Rómulo Gallegos
Editorial: Editorial Época
  • País: México
    • Año: 2010
    • Páginas: 357
    • ISBN: 9789706278807

    La novela más famosa y exitosa del escritor y político venezolano Rómulo Gallegos retrata la contraposición entre el progreso y la barbarie, el peso de las raíces y el empuje del futuro. Con una trama lineal e interesante, es un auténtico lienzo donde se plasman y en ocasiones se critican las costumbres de los salvajes llanos de Venezuela a principios del siglo pasado. Llena de color y con un estilo que conmueve, Doña Bárbara es un yo acuso contra la injusticia y la corrupción y, al mismo tiempo, una propuesta para conciliar la naturaleza y el progreso para lograr una mejor vida para todos. Entretejida con este propósito, la trama muestra una intensa historia de amor y venganza al más puro estilo romántico, pero desarrollada según los principios de la corriente modernista. No en vano está considerada y con razón, una de las grandes novelas de la literatura de nuestro continente.

    Hace poco, mientras leía Doña Bárbara de Rómulo Gallegos, me sorprendió encontrar, a media novela, una mención de una butaque:

    'Baquero ofrece el mejor asiento que tiene: esa silla. Siéntate. Y se sienta él en  este butaque. Así. El asiento, sumamente bajo, lo obligaba a replegar las piernas y apoyar los brazos sobre las rodillas, péndulas las temblorosas manos, en una posición grotesca…'

    La descripción de Gallegos me hizo pensar en la similitud entre la butaque de Doña Bárbara y la butaque Mexicana. Ahora, entrando en contexto, Doña Barbara es una novela regionalista, un western sudamericano, por decirlo de alguna forma, y cuya trama se desenlaza en los años veinte en una hacienda en las afueras de Caracas. Esto señala el uso de la butaque como una silla de clima tropical y de uso popular; igual que la Campeche o butaque de las regiones de clima cálido en México.

    Otro punto importante en la descripción de Gallegos es cuando el personaje de Barquero ofrece la mejor silla a otro de los personajes, y ésta, por la descripción que se hace de ella, se asemeja a la butaque mexicana: una silla de madera, chaparra, con un respaldo encorvado y de apariencia vernácula.

    Rodrigo Ortiz Monasterio