10-Cinema papel

El cine pasó los primeros años de su existencia intentando diferenciarse del resto de las artes. Los críticos del cine recién nacido le veían como entretenimiento popular, mero espectáculo; sus defensores buscaban lo que le hacía único, digno de ser considerado como un arte nuevo. Desde Canudo y Bazin, la búsqueda por la esencia cinematográfica se prolongó hacia el lenguaje, la técnica y el psicoanálisis, acompañó a cada corriente política en praxis y teoría; terminó por cuestionar la misma base de la consciencia en las reflexiones de Deleuze y finalmente, se fragmentó en la neurociencia y la estética política.

Durante estos viajes hacia su definición ontológica, el cine sumó en cada propuesta una serie de herramientas: el montaje, el tiempo, el signo, la luz, el ritmo, la fábula, entre otros. Ahora que es uno de los artes mejor reconocidos en el imaginario popular y en las galerías internacionales, cada una de esas herramientas desarrolladas por el cine ha expandido las posibilidades de las artes de las que el cine deseaba tanto independizarse. El teatro, la escultura, la arquitectura, la pintura, la fotografía y la literatura, todas han sido transformadas por la estructuración de la pantalla, desde la sala de cine hasta el celular; por el cine culto y el popular. La mente que ha abierto la ventana cinematográfica proyecta cine a todo lo que toca.

Esta lista presenta ejemplares que dialogan con el lector en el cine. Vemos personajes que se imponen al cambio, ritmos que aparecen al hojear, yuxtaposiciones que hacen un montaje de las páginas, películas que se desbordan al papel, películas contenidas en una sola imagen, preguntas abiertas y retos a la imagen cinematográfica.

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Wendy's Subway

Lista por:

Luis Javier Rodríguez López

Luis Javier Rodríguez López estudió mercadotecnia, después de trabajar en publicidad como diseñador y copywriter estudió la especialidad en cine digital. A partir de entonces, participó en exposiciones de gráfica y foto fija, dirigiendo y fotografiando trabajos audiovisuales.

En el 2012 ingresó a la Maestría en Estética y Arte de la BUAP, de la que se titula en el 2014 con la tesis "El cine como fenómeno plástico". Posteriormente, trabajó en el Museo Regional de Puebla INAH como videógrafo y programador de video.

Actualmente funge como programador y curador del Centro Cultural Casa Baltazar en Córdoba, Veracruz; da clases como profesor universitario y dirige el cineclub Cine-Ciclo Córdoba.

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