12-Desde que el mundo es el mundo

La aparición de lo humano conlleva necesariamente a un orden social que se intenta establecer a través de un sistema; sin embargo, no ha existido uno que haya resuelto las deficiencias de la coexistencia humana. Solamente en la utopía (o en el pensamiento utópico) se proyecta un porvenir en el que la sociedad podrá vivir mejor, gracias a sistemas de organización comunitarios que promueven la felicidad, el bienestar y la convivencia pacífica entre los individuos. Un pensamiento utópico se caracteriza por una visión del futuro en la que se corrigen los errores del pasado debido a una sociedad más avanzada que protege su destino del fracaso. En un sistema utópico el ser humano no es un individuo, sino una persona y la persona se gesta en la relación con el otro. La desintegración de la ideología socialista, las devastaciones causadas por una economía ultra liberal y la permanente amenaza de desastres ecológicos y geopolíticos han desacreditado la utopía como posibilidad política o económica, e incluso literaria. En respuesta surge una utopía satírica que se ha encargado de ridiculizar la condición humana, ahí, el individuo renuncia a la posibilidad de un mundo mejor, más justo y más humano. La distopia encarna la utopía satírica y a diferencia de la utopía en la que lo obvio y lo extraordinario coexisten con lo imposible; en la distopia la posibilidad desplaza a lo imposible para así convertirse en realidad. La sociedad que se presentaba como una sátira de lo que podía ocurrir cobra vida.

Los diez libros seleccionados transitan entre las categorías de utopía, utopía satírica y distopia. El orden en el que aparecen es sugerido, pero es importante considerar que dependiendo el sentido (de atrás para adelante o viceversa) en cómo se lea esta lista pueden predominar o un sentimiento devastador o uno esperanzador de la humanidad. Pero de cualquier manera, no podemos alejarnos del hecho que la Tierra, nuestro mundo, es la quintaesencia de la condición humana.